Tiempo que no pasaste,
tiempo que has de llegar.
Tiempo que tanto esperas,
que te haces de rogar.
Yo era una pluma inquieta
siempre intentando trazar
versos de amor gentiles
que apenas puedo recordar,
yo moría y vivía
sumiso a la credulidad,
sumiso a un sueño perfecto
que nunca será realidad.
Sueño que no te hiciste,
que no te puedo alcanzar.
Soñar, que eres tan leve,
que te debes acabar.
F. Lorenzo Menzogna.
