Sed bienvenido.

Sed bienvenido.
¿Qué es Elllolol, dices mientras clavas en mí tu espada +3 en magia? Elllolol...eres tú.

viernes, 30 de enero de 2015

El Tuerto

Me llaman “el tuerto”,
porque con un ojo veo el mundo
y lloro.

Con el otro un día busqué a los dioses
pero les perdi la pista.
Desde entonces no le uso para nada.

Me llaman “el mudo”,
todos los silencios me son familiares.
Me falla la vista:
aquí y allá
veo cosas dispares.


Me llaman “el tuerto”.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tiempo que no pasaste

Tiempo que no pasaste,
tiempo que has de llegar.
Tiempo que tanto esperas,
que te haces de rogar.

Yo era una pluma inquieta
siempre intentando trazar
versos de amor gentiles
que apenas puedo recordar,

yo moría y vivía
sumiso a la credulidad,
sumiso a un sueño perfecto
que nunca será realidad.

Sueño que no te hiciste,
que no te puedo alcanzar.
Soñar, que eres tan leve,
que te debes acabar.

                                           F. Lorenzo Menzogna.




lunes, 17 de noviembre de 2014

Las Doce

Las doce,
los cuatro escudos perfectos de la noche.
Cuatro nadas
falange espartana
dejando a la vista
un mundo de silencio.

Hora etérea,
estoico mensajero,
perverso presagio
de un sueño sin sueños.

Origen y fin de los tiempos.

En ti, fugaz momento
el Sol lleva mucho puesto,
pero eres crepúsculo,
cambio vespertino
o atardecer suculento;
eres final de los mundos,
otros mundos
todos viejos.
Que ya no merecen la pena.
Así mismo eres la prueba
que no pasaron los muertos,
eres otro valioso aquí y ahora
en un mundo aventurero.

Eres un diferencial de vida.
Eres historia,
solo eso.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Primero a Hipatia.

Volvemos al ataque, una vez más. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez?

Yo no te tengo miedo,
porque sé que eres los ríos de antaño
que corren entre mareas y flujos
de amor marcados.
Yo no te sueño,
porque eres las montañas
sempiternas de mi alma
que pinté en infinitos cuadros
con tu gracia.
                Yo no levanto torres de bruma
sobre cimientos inalcanzables,
ultraterrenos,
ni voy por fantásticos reinos
que en amar me fueron prohibidos.
No voy por fantásticos reinos sanguinos,
no por antiguas montañas,
no por sinuosos ríos,
ni creo en hadas ni en cuentos
viejos, olvidados,
muertos.
Vacíos.
                Yo ya siquiera divago,
ni lo necesito.
Yo ya siquiera divago,
porque estás aquí, conmigo.


A mi mayor merced y menester. A Hipatia.